(DOG núm. 34 de 18 de febrero de 2000)
La entrada en vigor de la Ley 12/1995, de 29 de diciembre, del Impuesto sobre la Contaminación Atmosférica, supuso el establecimiento y aplicación, a partir del 1 de enero de 1996, de un nuevo impuesto que recae sobre la contaminación atmosférica producida por emisiones de dióxido de azufre o cualquier otro compuesto oxigenado del azufre y de dióxido de nitrógeno o cualquier otro compuesto oxigenado del nitrógeno.
Con objeto de dar cumplimiento al texto legal, se promulgó el Decreto 4/1996, de 12 de enero, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Contaminación Atmosférica, en el que se regulaban, entre otras materias, aspectos de gestión y liquidación del citado tributo.
No obstante, la experiencia acumulada en la gestión y liquidación del tributo viene a sugerir una serie de modificaciones que permitan una gestión más flexible y más adecuada al objeto del propio tributo.
Quedaban, asimismo, una serie de aspectos por regular, como son la determinación de la base imponible del impuesto mediante el método de estimación objetiva y el fondo de reserva para atender daños extraordinarios y situaciones de emergencia provocadas por catástrofes medioambientales, que se pospusieron para un decreto posterior.
Mediante este decreto se define asimismo el concepto, a efectos del impuesto, de foco emisor, establecido por la ley en su artículo 9, sin que ello suponga modificación alguna respecto a lo establecido por el Decreto 4/1996, por ser el foco emisor el elemento fundamental en torno al cual se construye el tributo, y ello basado en la diferente incidencia que tienen en la atmósfera las emisiones realizadas en puntos geográficos distantes respecto de las emisiones realizadas de forma concentrada por un sujeto pasivo a través de distintas chimeneas, válvulas, canales de desagüe u otros puntos o fuentes concretos de emisión. Por la importancia que tiene el control de los distintos focos, es imprescindible contar con un buen instrumento de gestión: el registro de focos emisores.
En aras de la seguridad jurídica y con el deseo de que un solo texto normativo regule los aspectos reglamentarios previstos en la ley, a propuesta del conselleiro de Economía y Hacienda, de acuerdo con el dictamen del Consejo Consultivo de Galicia y previa deliberación del Consello de la Xunta de Galicia, en su reunión del día veinte de enero de dos mil,
DISPONGO:
| | Aprobación del Reglamento del Impuesto sobre la Contaminación
Atmosférica.
Se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Contaminación
Atmosférica que figura como anexo del presente Decreto.
A partir de la entrada en vigor de este Decreto quedará derogado el Decreto 4/1996, de 12 de enero, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Contaminación Atmosférica, así como toda la normativa de igual rango o inferior que se oponga a lo establecido en el presente Decreto. Se exceptúa expresamente de esta derogación la Orden de 26 de enero de 1996, de la Consellería de Economía y Hacienda, por la que se aprueban los modelos de gestión y liquidación del Impuesto sobre la Contaminación Atmosférica.
| |Se faculta al conselleiro de Economía y Hacienda para dictar cuantas disposiciones se estimen oportunas, para el desarrollo y ejecución de este Decreto.
| |Este Decreto entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el «Diario Oficial de Galicia».
| |